Revelación (6b+, A2) 250m

IMG_0479     La Revelación es una de esas vías que aúna todos los ingredientes para ser una gran vía; de hecho estoy plenamente convencido de que
si estuviese en otra pared o macizo con más renombre sería una de las grandes vías de referencia para todo escalador. Pero para bien o para mal, entre todos los factores que hacen de ella una de las grandes, se encuentra que esta en el Penyal d’Ifach, lo que alimenta su peculiaridad en tanto que lo hace la misma roca de la pared, el estado de los seguros debido al salitre marino, y la exposición debida a la distancia entre los seguros y la necesidad de autoprotección en una roca que requiere rodaje para funcionar bien en ella.

Primer largo de la vía
Primer largo de la vía

     Es cierto que el reequipamiento que recibio hace unos pocos años le ha quitado parte de esa exposición, que había ido aumentando en la medida que los viejos clavos y spits originales iban envejeciendo. Aún así todavía quedan tramos expuestos y sobretodo en el segundo largo tendremos que, bien colgarnos o bien tirar, aunque sea todo lo levemente que seamos capacez, de varios clavos que no invitan para nada a ello. Pero bueno, eso forma parte y le da ese regusto picante a la vía.

Entrada al diedro blanco

     Hacía ya varios años que no la repetía, probablemente desde algunas “12 horas”.  De esas en las que te pasas todo el día “parriba y pabajo” de la pared y al final de lo único que no tienes sensación es de haber escalado; aunque el reventón no te lo quitas en un buen rato.

     Como llevábamos algún tiempo con ganas de hacer algo de pared, pero no nos acabábamos de poner en situación, nada mejor que entrar con la directa puesta

Caras de satisfacción

    Y en este caso por esta vía que fue abierta por los hermanos Gallego, hace ya algunos años, y que demuestra la audacia de esta magnifica hornada de escaladores murcianos.

Fabuloso desplome
Fabuloso desplome

     Para nosotros, la vía ha sido muy satisfactoria, nos ha hecho sudar, apretar, disfrutar y pasar algún que otro momento de ¡UFF!, para finalmente llegar a la cumbre del penyal y disfrutar de un día especialmente claro, en que se llegaba a atisbar Ibiza.

En plena faena, en el diedro blanco
En plena faena, en el diedro blanco

     Nos hemos permitido la licencia de cambiar los dos últimos largos y salir por los dos últimos de la “Mare Nostrum”.  El penúltimo es impresionante, el ambiente que hay desde que sales de la reunión es fabuloso, no hay más que vacío a tu alrededor y no llegas a ver ni un solo metro de toda la pared que tienes bajo los pies. Probablemente sea uno de los desplomes con más ambiente y encanto que conozco. Y en el que siempre acompaña la suave y fresca brisa del mar.

L6 Desplomado de principio a fin
L6 Desplomado de principio a fin

     Como siempre, la bajada por el pulido camino en el que los paseantes hacen su particular “Vía crucis”, te saca de tus pensamientos y de los comentarios sobre la vía y te devuelve a la realidad del duro hormigón que todo lo puede.IMG_0511

     Siempre acabo pensando que como es que entre tanto hormigón a nadie se le ha ocurrido pavimentar el dichoso camino de bajada, en el que asumes más riesgo y pasas más miedo que durante la escalada.

 

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